viernes, 23 de julio de 2010

¿Jesucristo es un X-Men tipo Halle Berry?

Sí, porque de la unión de ángel con humana debió haber salido un mutante, al menos un híbrido; eso es lo que son los X-Men, seres en los que la evolución no se ha detenido, nuevos sujetos con genes alterados que dan origen a un nuevo nivel de hombre. Accidentes nucleares, encuentros con naves voladoras, picaduras de araña, cópula con dioses, los superhumanos nacen para convertirse en punto de quiebre de épocas y sucesos.

Decimos ángel porque fue el que visitó a la judía María. Dicen que fue Dios, pero debe ser una leyenda, un mito para tapar la oscura realidad luminosa. Dios como concepto y como ser resulta ser solo un derivado gaseoso de las conjeturas e intenciones de los profetas y fosforecidos, baste decir que hasta su nombre fue prohibido en el sintagma judío para ocultar una conspiración más extraterrenal, si no: ¿por qué Jehová requería de sacrificios y ofrendas sexuales? ¿No era él quien lanzaba rayos mortíferos contra sus propios sacerdotes o los electrocutaba porque tocaban su arca? Una amenaza como Jehová tenía que ser conjurado por un superhéroe.

Solo un X-Men es capaz de generar odio, visceral, inconsciente, uno de aquellos sentimientos engarzados como el par trenzado del ADN al temor. Jesús lo generó en Herodes, en los viejos sabios del templo, en los tiradores de piedras, en los fariseos, menos en Satanás que no era hipócrita y lo quería mucho. Bueno, hasta hoy tienen sus diferencias, pero son patas.

Igual que los X-Men, sufrió el rechazo de la gente que tenía que proteger, eso demuestra que nunca estaremos preparados para el cambio. ¿Los cambios siempre tienden a venir temprano? Si Martin Luther King y Malcom X hubieran volado, también hubieran sido unos excelentes X-Men.

Seres atormentados, su propósito de perfeccionar la especie humana es un proyecto todavía inmaduro para sus propios hermanos, los seres humanos entenderán que los tiranizan, que los engañan, que quieren convertirlos en apóstatas de su fe. Mientras más amor pongan en su tarea, más temor y odio recibirán. Jesús al igual que los X-Men, mueren para proteger al mundo y, como no puede ser de otro modo, es resucitado para verse vencedor hasta del mismo infierno.

La fenomenología es el aspecto que más deslumbra a las personas; la gente se maravilla de los poderes, de la fuerza, el control que ejerce su defensor, esto hace que muchas veces no se repare en la fuerza del mensaje sino en la capacidad de, por ejemplo, caminar sobre el agua, convertir el agua en vino, multiplicar peces. Como Tormenta, quien en la película es interpretada por Halle Berry, Jesús tiene un control sobre el clima, detiene una tempestad en curso, calma las aguas, provoca un terremoto, levanta los vientos.

Jesús no es pues telépata como Xavier ni teleportador como Nightcrawler, tampoco dispara rayos como ciclope, ni dobla el fierro como Magneto. En cambio al igual que la mutante africana, puede elevarse sobre el aire y controlar el ambiente. No hay registros de ataques de supervillanos por esa época, por lo que no podemos certificar que Jesús no pudiera atacar con tormentas eléctricas o despedir relámpagos por las manos, pero sí podía regenerar organismos enfermos como en el caso del hombre ciego, aunque podría darse el caso que el pobre hombre solo necesitara un poco de agua limpia para ver bien. El caso de Lázaro es muy aparte, podemos apostar que Lázaro no estaba muerto o al menos Jesús pudo haber recibido ayuda de algún poderoso aliado para recuperar a su amigo para los vivos.

Aunque Stan Lee lo haya ocultado, Jesús es un X-Men, no sabemos si fue el primero en la historia de la humanidad, pero al menos sabemos que era más o menos del tipo que Halle Berry interpretó en las películas. Su misión no ha acabado todavía, pronto vendrán más, nacerá una humanidad más profunda, menos egoísta, donde podremos volar todos y claro, convertir el agua en vino para crear una tormenta. (Por Arturo Mustango)

lunes, 22 de febrero de 2010

Extractos para dominar a Pizarnik... o el silencio

“La muerte ha restituido al silencio su prestigio hechizante. Y yo no diré mi poema y yo he de decirlo. Aún si el poema (aquí, ahora) no tiene sentido, no tiene destino”.

Alejandra Pizarnik, la primera poeta de la cual me enamoré. Así como un niño se enamora de su maestra. Así también como el adolescente se enamora de una mujer que nunca tocará su puerta.

Me identifiqué con Alejandra. No sólo por su poesía, sino por toda esa fuerte personalidad disociada. Su timidez, arrancamientos de cólera, todo ello agrupado y reflejado en los lienzos de su poesía.

Nació en 1936, su ensimismado comportamiento, alguno que otro complejo por el acné, su paso por diversos oficios y profesiones como el de periodista, filósofa y pintora, crearon en ella una fuente inagotable de “inspiración” (Entiéndase este término como las ideas unidas al constante trabajo). Desde joven intentó suicidarse reiteradas veces, pero falló. Tal vez porque los barbitúricos y anfetaminas ya estaban acostumbrados a ella, o su cuerpo era renuente a ella como ella lo era con todo el mundo.

Alejandra fue influida por Kafka, Breton, Joyce, Artaud y además por portas latinoamericanos como Octavio Paz, del que fue muy amiga. Su trascendencia en la poseía va más allá de la influencia de poemas feministas o poesía de género como llaman algunos. Sus poemas no eran machos o hembras porque el arte es asexuado, tal vez hermafrodita.

Libros como “Árbol de Diana”, “El infierno musical” o “Extracción de la piedra de la locura”, son los que más destacan en de la poesía dentro de esta parte del mundo que muchos llaman desarrollado. Alejandra, alquimista de la palabra, renegó de su primer frankenstein: “La tierra más ajena”, pero se repuso a medida que aprendía que los poemas publicados ya no eran de ella y que por lo tanto dejarían de atormentarla.

Los poemas que alumbraba Alejandra eran retazos de ella misma que servía en una gran mesa surreal a donde todos y nadie estaba invitado. Cualquiera de sus libros pueden ser leídos en el más breve tiempo, como muchos libros de otros autores, pero los libros de Alejandra se convierten en profundas espirales o toman forma del símbolo infinito a donde siempre, cuando menos lo pensamos ya estamos leyendo por enésima vez el mismo poema y hallando un nuevo significado según el estado de ánimo que nos invade.

La mujer que escribía para no estar sola; para quitarse el peso de las palabras calladas que soportaba en sus hombros, para acallar a las voces que la perseguían (“Y yo sola con mis voces, y tú tanto estás del otro lado que te confundo conmigo”). Escribía para no morirse en ese mismo instante. Lo hacía tal vez para no hacerle daño a los demás, para sentarse a ver cómo un barco se iba mientras la llevaba.

Falleció, o se dejó fallecer a los 36 años, en uno de esos días que descansaba del sanatorio para encerrarse en su departamento. Tal vez los medicamentos que ingirió esa noche desconocían de su organismo, o tal vez aquel día alguien le había alcanzado un seconal sódico especial para el alma. Si alguien sabe algo al respecto, era 25 de setiembre de 1972. (Texto de F.R.)




Fragmentos para dominar al silencio

I

Las fuerzas del lenguaje son las damas solitarias, desoladas, que cantan a través de mi voz que escucho a lo lejos. Y lejos, en la negra arena, yace una niña densa de música ancestral. ¿Dónde la verdadera muerte? He querido iluminarme a la luz de mi falta de luz. Los ramos se mueren en la memoria. La yacente anida en mí con su máscara de loba. La que no pudo más e imploró llamas y ardimos.

II

Cuando a la casa del lenguaje se le vuela el tejado y las palabras no guarecen, yo hablo.
Las damas de rojo se extraviaron dentro de sus máscaras aunque regresarán para sollozar entre flores.
No es muda la muerte. Escucho el canto de los enlutados sellas las hendiduras del silencio. Escucho tu dulcísimo llanto florecer mi silencio gris.

III

La muerte ha restituido al silencio su prestigio hechizante. Y yo no diré mi poema y yo he de decirlo. Aun si el poema (aquí, ahora) no tiene sentido, no tiene destino.

martes, 21 de abril de 2009

Y Dios creó al mundo

Y Dios creó al mundo en un ensayo de química de curso vacacional.
Creó al hombre, lo llamó Adán y nadie pudo comprobarlo en los registros municipales.
Creó el pensamiento y se le volvió manzana.
Creó la maldad y ésta nació deforme, con patas mullidas
y se arrastró para ser serpiente.
Y creó a la mujer y ésta le rompió una costilla al macho alfa
Le robó la billetera Dolce&Gabbana
Y se fue corriendo a Saga Falabella.

Creó también otra mujer para tener hijos
Y como la mezcla genética fue entre parientes
de primer grado de consaguinidad
-según un pergamino rescatado
de los anaqueles de la biblioteca babilónica
y que más tarde confirmó Sciencie en su especial
sobre la endogamia, de versión papel bulky-,
los hijos le salieron con alas.
Les decían mutantes en el colegio y estos
volaban para cagarlos desde las alturas
hasta que en casa no hubo dinero por culpa del aprismo
y tuvieron que volar cogiendo carteles de Coca Cola para ganarse la vida.

Pero no tardaron en avergonzarse de tal condición
y uno de ellos no quiso vivir a las sombras de su Padre
y se fue a vivir en el sótano aunque sin aire acondicionado.

Otro de ellos, quizás el más liberal, rebelde y neo hippie, se dejó llevar por Kurt Cobain y creó las circunstancias oportunas para ser crucificado.
Entonces el verbo se hizo carne y Marco Aurelio Denegri ya no pudo conjugarlo.
Y desde entonces los romanos le aventaban leones a los cristianos
porque la tauromaquia todavía no era tan popular.
Y llegó San Agustín para vender el copyright de su nombre
a un colegio de clérigos hacendados.
Llegó también el sentimiento de culpa para contradecir al sadomasoquismo.
Llegó luego la decencia que trajo un garrote en la cajuela del coche
Para vendérsela a la Santísima Inquisición
Y los del periódico Trome arrodillánrose de plenitud.

Los devotos, a posteriori, olvidaron a los Borgia y también a Lord Vader
Y se resignaron con Juan Pablo II y Dios le dio sabiduría, amor de los hombres
y un auto con chasis de titanio antitanque.
Y así, Dios creó al mundo para ensayar y le salieron unos más bonitos
En la galaxia Andrómeda.
Mientras, los curas hacían el amor en las películas de Almodóvar
Bombeando sangre a la punta del glande desde un corazón melindroso
Con sentimiento de culpa.

jueves, 19 de marzo de 2009

CON LÚPULO SÍ PASA


- Aló
- Habla chinazo, nos encontramos a las 10 de la noche en la municipalidad de Los Olivos que quiero presentarte a una chica.
- ¡ok, sale y vale!

Las luces del gran árbol de navidad apostado en pleno corazón olivense iluminaban mis extasiadas pupilas imaginando las curvaturas de la amiga de Mustango, mis manos se frotaban una contra otra acariciándose mutuamente más por nerviosismo que por regocijo, mustango llegó solo.

- ¿Ya son las 10? Hay que esperar a la flaca.
- Ya, no importa, pero cuéntame qué tal está tu amiga.
- Bueno, no es una cosa así que digamos que bruto que buena está, pero antes era bonita.
- ¿Cómo que antes?
- Bueno, sucede que se casó, tuvo su hijo, se fue a trabajar a otro continente y regresó maltratadita.
- Qué se le hace ¿pero de cuerpo qué tal está?
- Digamos que tiene lo suyo, como toda flaca, no es muy alta, más bien es chata, tiene buen trasero pero es porque está gorda.
- Tamare Mustango, yo ya me había emocionado, creo que te estás equivocando a la hora de evaluar mis gustos. En fin.

La rebosante amiguita del amigo con nombre parecido al auto hizo por fin su aparición en la palestra del escrutinio y no pasó el examen. Luego de la presentación oficial y de superar el protocolo decidimos irnos a tomar unas cervezas y ver si se podía mover el cuerpo con alguna tonada de moda.

Instalados ya en nuestro cubil chelero dimos rienda suelta a nuestra voraz garganta y las jarras con cerveza mezclada con agua me hicieron creer a pies juntillas que la limonada que prepara mi viejita tiene más contenido alcohólico que la estafa legal y con consentimiento que estábamos recibiendo.

- Mejor vamos a cantar a un karaoke.

La voz de la cordura parecía haber sido vilipendiada por el insulto de cerveza que nos servían y todos al unísono dimos un contundente “vamos” y nos fuimos como se van los que ya se están yendo. Minutos después estábamos apuntando los nombres de las canciones que ese día fueron destruidas en su totalidad.

Yalopasadopasadonomeinteresa sonaba de la portentosa voz de soprano de coro de iglesia de la amiga en mención mientras los dos varones presentes consumíamos, por fin, la gratificante cerveza de verdad y muy cargada. Luego, como era de esperarse, ambos coincidimos en los servicios higiénicos.

- Oye, tienes razón, no pasa nada con mi amiga, pero ya pues, dediquémonos a tomar nomás, qué se le va a hacer, yo tenía buenas intenciones.
- La verdad, la verdad, creo que la chela está haciendo su trabajo, tampoco es como para que me case con ella, como que ya se está poniendo un poquito mejor, no está tan gorda, tiene su figurita, si la miras bien, pero bien, te vas a dar cuenta.
- No creo chinazo, no te conviene, al día siguiente vas a querer buscara a otra flaca para quitarte el mal sabor.
- Tienes razón.

Pidounaplausoparaelamorquehabiallegado y palmas de todo el mundo y un tímido coro de otro, otro, otro sonaba en las mesas aledañas, la verdad es que nos estábamos luciendo y se hacía más entretenida la noche. Una hora después y con varias canciones hechas añico y muchas más jarras de cerveza el panorama parecía tener visos fuera de la realidad, porque todo se ponía más bonito, incluso la amiga de Mustango, no por las puras el local se llamaba Fantasy.

- Pucha hermano, lo siento, para la próxima mejor te mando las fotos antes de presentártelas, la estoy viendo bien bien y si que está gorda, ¿has visto esos adornos con marco dorado y plateado que tiene en las muelas? Ta que desagradable.
- Pero la verdad, la verdad, es que no se si es el alcohol o es ella pero hasta bonita me está pareciendo.
- Noooooooo, no te atrevas, me vas a decepcionar, ella hasta buena gente nomás llega, pobre de ti y de tu currículum tío.

Las 4 de la mañana ya no es buena hora para pensar, tampoco para el instinto y menos para la vejiga si llevas contigo varios litros de cerveza en tu organismo. Terminando el último sorbo que quedaba en mi vaso le hice una seña a Mustango indicando que me iba al baño y a la amiga un guiño seductor tratando de hacerle saber que estaba dispuesto a todo esa noche.
Llegué a duras penas al urinario, descargué la urea almacenada y me envalentoné un poco más, total, a falta de pan buenas son tortas o como me dijo Mustango horas antes: “si del cielo te caen zapallos, aprende a hacer locro”.
Al parecer esa frase se le habría venido a la mente a mi amigo ya que cuando me ausenté aprovechó el tiempo y me metió tremendo cabe porque si mis ojos no me engañaban y las luces de neon no alteraron la realidad, él estaba alojando su lengua en aquella garganta que algún odontólogo con vocación de orfebre había escudriñado. También parecía que ella estaba dispuesta a todo ya que contribuía en el intercambio de saliva alcohólica con mucho esmero y hasta gran maestría.

- Oye chinazo, creo que nos vamos.
- Tamare Mustango, tremenda traición a la patria eh, esto es peor que sentarse calato en la bandera.
- Pero si yo te dije que estaba buena la chata, como no querías, no iba a dejar que se mosquee la mercadería.
- ¿Pero y lo de los dientes y que estaba gorda y toda esa nota?
- Bueno, si le quitas unos kilos, le sacas la dentadura, le cambias el color de cabello y la alucinas más alta, queda una mujer. Así que buenas noches los pastores y arriba Perú.

La tendencia suicida volvió por un instante a mi ser, pero mejor caminé hasta mi casa a unas cuadras cercanas y dejé que Mustango haga rechinar la cama mientras yo procuraba acurrucarme entre mis almohadas. Dormí tranquilamente hasta que muy temprano en la mañana sonó nuevamente el teléfono.

- Aló
- Habla chinazo, nos encontramos a las 10 de la mañana en la municipalidad de Los Olivos que quiero quitarme el mal sabor con unas chelas.
- ¡ok, sale y vale!


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Autor: Fernando Zuzunaga

miércoles, 21 de enero de 2009

Cuando la inspiración no toque la puerta


La inspiración tocó su puerta y le dijo “tú no serás poeta”. Él, todavía con la resaca y con un taladro oxidado perforándole la sien, la confundió con el que dejaba el recibo de la luz. Le dijo que deje el sobre y que se largue.

La inspiración entonces lo empujó abriéndose paso, vio la sala desordenada, el trago derramado, las botellas vacías de cerveza, sobres de mezcalina, discos de Carmencita Lara, AC/DC, Jean Louis Aubert, Chalchaleros y Carla Bruni. Y le dijo que “un poema también puede estar en la armonía del caos, pero tú no serás poeta”. Él solo cerró la puerta, no la miró ni con desprecio siquiera y le dijo que si quiere se quedara pero que se calle.

-Tú no serás poeta si duermes
-No me jodas -le dijo, y se tiró de bruces sobre el sillón más cercano.
-Tú no serás poeta si descansas, hay que tener disciplina.
-No me jodas, dile eso a Vargas Llosa, a mí no me tiraron los cachacos.
-Tú no serás poeta, levántate.
-Si no seré poeta para qué te molestas, lárgate.
-Sírveme un trago.

Se levantó, sirvió un ron con Coca Cola y le puso dos hielos con la mano. Se echó otra vez en el sillón y le dijo que ya no jodiera.

-Al menos dime para qué me llamaste.
-Yo no te llamé, yo estaba durmiendo. Además, yo no quiero ser poeta, solo escribo y a veces para sentirme mejor.
-Aún así, escribes pensando ser poeta pero no lo eres, no eres capaz de encontrar belleza en la acritud de tus palabras.
-Yo escribo porque me da la gana y ahora por tu culpa necesito quitarme este dolor de cabeza.
-Si tomas este trago de mierda, cómo no vas a estar mal.
-Se toma lo que se puede, no jodas. Además no es el trago, sino la mezcalina, no la había probado jamás. Al principio happy, después…

Suena el teléfono. Él contesta y elevando el tono de voz a medida que tartamudea de rabia, dice que no está interesado en comprar enciclopedias por teléfono. “¡Además, en qué parte del teléfono introduciría el dinero, idiotas!”. Y cuelga con violencia.

-Bueno, tú no serás poeta, eso vine a decirte.
-Y ya me lo repetiste un culo de veces… ni siquiera sé qué haces aquí.
-Vine a decirte eso, me abriste la puerta.
-Ah, ya recuerdo, viniste a darme el recibo de la luz.
-¿Cuál recibo idiota? ¡Soy la inspiración!
-Pero no pareces mujer, más pareces travestido.
-Bueno, ya no aguanto. Antes de irme solo una pregunta: dónde están los cuadernos azules. Vine a llevármelos porque ahí no hay poesía. No quiero ser responsable por las huevadas que piensas publicar.
-Pero tú estás muy cojuda, ¿de qué cuadernos hablas?
-De las ridiculeces que sueles escribir, las escribes en cuadernos azules.
-¿Pero de qué hablas?, inspiración de niño down.
-Ya basta de juegos, yo vine por los cuadernos.
-Oe, tú te has metido más mezcalina que yo.
-Drogadicto de mierda, dame esos cuadernos que tengo que ir a visitar a Iván Thays y luego a Alonso Cueto, no me quedará mucho tiempo para los dos.
-¿Quiénes son esos? Y por qué te vistes de blanco. ¿Pureza? Tieneeeenes una cara de rucaaaaza…
-…
-Mira Madame Mariposa, por más drogadicto que esté, te aseguro que no sé de qué cuadernos hablas.
-Adán, sino me quieres apoyar, le diré a la nostalgia y la soledad, que te den una buena visitada y ya sabes lo que te pasa cuando ellas se ponen pesadas.
-Uy, jajaja jajaja.
-De qué te ríes imbécil.
-Jajaja jajaja jajaja.
-Puta mare, cómo me hacen perder el tiempo en este huevón.
-Jajaja… es que, jajaja… Adán se llama el vecino del segundo piso. Jajaja…
-Hijo de puta, ya lo decía yo, por qué tanta mierda acumulada en un solo cerebro.
-Jajaja, puta drogadicta, has bien tu trabajo, jajaja. Y esas nostalgia y soledad, ¿no son una pareja de lesbianas? Jajaja… jajajaja. Juju jujuju jajajaj que risa que me da…

Entonces la Inspiración se bebió el ron con coca cola, se pasó los dos hielos, se levantó, miró con desprecio a Felipe y éste le dijo que deje el recibo de la luz sobre la mesa.
-Ningún recibo huevón, yo no soy de Electrosur.

La Inspiración salió dando un portazo y por la mala mañana ya no visitó a Adán que andaba con la pistola en la cabeza porque tenía el papel en blanco desde hace una semana y dos horas. La Inspiración se fue a visitar a Thays que andaba con eso de publicar otra novela sobre su cabello.

Estos versos terminan con una sinfonía de Chopin, ejecutada a cuatro manos y
El eco de un balazo que brota en ondas azules de la habitación de Adán Ignacio Pérez y Garza que fue víctima del robo de una mochila que contenía 5 cuadernos Escrib azules, de 100 hojas, rayados. “¡Todos mis poemas, mierda!”

sábado, 3 de enero de 2009

24 A LAS 11 Y 59 P.M. NACE EL NIÑO


Por César Cuevas

Pepe por fin había comprado su imprenta, terminado la universidad, publicado la edición número 39 de su revista que era un éxito en el Distrito. No debía a nadie, todos los préstamos fueron saldados, ya no caminaba para buscar clientes, sino los clientes venían e imploraban un espacio en su publicación a cambio de cheques en blanco.

Quincena de diciembre del 2008: tenía que comenzar una vida de opulencia y buenaventura, un cajamarquino de éxito total en la capital, que al principio lo miraba a de reojo y solapamente le decía serrano; ahora podía pasar una navidad digna como lo establece el objetivo de la carta universal de los derechos humanos. Mandó a uno de sus vasallos empresariales a comprar todos los implementos para el nacimiento que, como era de esperar, iba a ser de lujo.

Por otro lado, pensaba que a sus 29 abriles por fin podía terminar la relación con aquella chica que era su enamorada desde ya hace 10 años, la cual valgan verdades más que un buen soporte sentimental, era un simulador de fantasías, las cuales ahora se volverían realidad, porque secretarias y practicantes con muslos blancos exigiendo algo más que cariño, le guiñaban coqueteos a su atormentado rostro.

Cuando el plan estaba a escasos segundos de realizarse, recibió una llamada de su aún enamorada. Era el momento para decirle todos los vituperios y demonios que su alma había guardado en todo este tiempo que tuvo que aguantar sus engreimientos.

- Aló Pepe
- Camuchita, ¿cómo estás? Tenemos que hablar
- Así es amor, no puede esperar hasta mañana. Sabes, no me viene.
- ¡…!
- Dime algo
- ¡Puta madre!

miércoles, 19 de noviembre de 2008

El Anticristo de Nietzsche

RECOMENDACIÓN IMPUESTA
(Recomendación a la manera de algunos padres cuando recomiendan qué carrera estudiar)

Texto de Joel Córdova Rojas

Me tocó la difícil tarea de recomendarles un libro. Y como eso de la recomendada es pura pérdida de tiempo (los tristes humanos nunca hacen caso a recomendaciones sensatas). Me siento obligado a utilizar la violencia: “Van a leer El Anticristo o se van a la mierda”. Así. Como a ustedes les gusta que se les pida algo para hacerlo. Con fuerza. Porque esto de leer es cosa seria, señores. Porque como ustedes no se dan cuenta (ya que siempre son sus “ustedes”, sus “yos”, sus “vidas”, sus “penas”, sus “huadas”, sus etcéteras), alguien debe recordarles que cada vez estamos más cerca del colapso ambiental y humano (término arcaico que alguna vez importó). Porque en mayor cantidad nos dejamos seducir por ese objeto casi cuadrado que por lo general solo emite basura y digerimos muy a gusto, muy a ritmo de reggetón, muy a muymuy en medio del pan del desayuno o como el arroz infaltable del almuerzo.

El Anticristo (maldición contra el cristianismo). Léanlo. Tal vez sus vidas cambien como la mía… Y como para motivarlos les contaré mi experiencia con ese libro: Tenía 17 años cuando escuché por primera vez el nombre de “Nich” (así) por los pasillos de la universidad conversando con dos compañeros sobre las posibilidades que tenemos de ayudar y ser autosuficientes, entonces uno de ellos a manera de burla profirió: “oe, tú estás como Nich, que dijo: Dios ha muerto, pero no importa, acá estoy yo”. Quedé sorprendido por la frase, jamás pensé que existiera alguien capaz de retar a Dios; es más, querer ocupar el lugar de Dios. Pues claro, yo aún era un muchacho con miedo de Dios, que recién empezaba en ese mundo de libros para leer. Sinceramente para mí fue algo admirable. Y así empecé mi búsqueda del hombre que fue capaz de decir semejante cosa. Descubrí que su nombre completo era Friedrich Nietzsche, era alemán y se creía el genio entre los genios y murió loco y lo que ansiaba era una superación del hombre y fue el eje central de todo el pensamiento del siglo XX.

La lectura del libro –repito- me cambió totalmente, ya no volví a pensar igual. Porque después de haber leído quise comentarle a mi madre (a la que yo digo “viejita”) sobre las ideas del libro. Empecé con eso de que el cristianismo es un mal que debe ser quitado de la humanidad y las razones para considerarlo así… entonces ella me miró como se miran a esos bichos raros que merecen ser roseados con un insecticida y dijo que Nietzsche y yo nos quemaremos en el quinto infierno y que de ahí en adelante Nietzsche me diera de comer, Nietzsche me pagara los estudios, Nietzsche sea mi familia y que yo (yo, yooo!!!, su hijo) soy un desgraciado por hablar mal de Dios, de su Dios al que ella quiere y respeta bastante. Estuvo tres días sin hablarme, al final creo que le di pena (después de todo YO –jodiendo otra vez- era su hijo) y me empezó a dar de comer alcanzándome el plato con un palo para no tener contacto directo conmigo (esto último es exageración).

Sentía haber hecho el Grande Descubrimiento (algo así como Einstein con su teoría de la relatividad o Luk enterándose que Dark Vaider era su padre), tenía en mis manos el libro que me sacó de mi infancia mental. Tenía en mi poder un libro que hacia posible que una madre mirara a su hijo como un “apestado”. YO –de nuevo jodiendo- había leído un libro que realmente valía la pena. Al carajo con los libritos que tratan de aconsejarte, al carajo esas pajolerillas romanticotas con final feliz y colorín colorao (¡Viva Fleschman!, la levadura)… mandé a la basura a tanto Cohelo, a tanto Cuatémoc, a tanto queso robado, a tanta basura que no busca cambiar nada. Nietzsche y su Anticristo fue para mí un poco de libertad para mi espíritu (que ya para entonces quería empezar a volar). ¿Que de qué trata el libro?, ¿cuál es su estructura?, ¿cuál es el mensaje?, ¿qué tipo de lenguaje encontramos?, ¿y esas cositas en palabras que ponen siempre en los artículos de periódico?… Lean el libro, de eso se trata. Y a volar todo el mundo –como dice Cerati o tomándose un Toro Rojo mientras escucho “The Flower of Carnage” viendo imágenes de destrucción a lo terminéitor sentado frente a esta computadora que no es mía–.

Postdata:
Para los humanos audiovisuales: “tal vez por error o por no tener nada qué hacer o porque la figurita de la portada les gustó, pueden leer esto que escribo sentado; deben saber que lo hice pensando en ustedes. Y, como dije al principio, están obligados a leer o se me van la mierda”. ¡Viva Nietzsche!